En el lookinside.travel de Google
Ayer nos dimos una vuelta por el Palacio de Congresos, en Madrid, para asistir a la presentación del Estudio sobre el viajero español 2011, en el entorno del Lookinside. travel de Google.
El informe recoge las conclusiones principales de una encuesta cuantitativa realizada entre un universo definido de españoles entre noviembre de 2011 hasta enero de este año, un periodo, para nada comparable con el actual, que refleja las favorables condiciones en las que se movió la industria turística, relacionadas directamente por los motivos que todos conocemos y que algo (o mucho) tuvieron que ver con el estallido de las diferentes “primaveras árabes” en algunos de los países del Magreb, competencia directa, a menos de dos horas de avión, de nuestros destinos.
La cruda realidad del presente más inmediato la tuvo que poner José Luis Zoreda, Vicepresidente de Exceltur, que dibujó un panorama bastante desolador después de analizar las cifras del primer cuatrimestre (incluso sumó datos de los primeros días de abril), que confirman los peores presagios. Los primeros, aunque sean mínimos, síntomas de recuperación, en cuanto al concepto de “seguridad”, en estos países del Norte de África, especialmente Túnez y algo Egipto, han supuesto la vuelta de muchos viajeros a sus hoteles. Dicho de otra forma, no hemos sabido fidelizar a todos aquellos turistas que, ante el peligro que podía suponer la ausencia de seguridad en esas zonas, eligieron y probaron a pasar sus vacaciones en nuestras playas durante al año pasado.
Si a esta coyuntura unimos una brutal bajada de precios en estos destinos, hablaba Zoreda de descuentos de hasta un 60%, el bajón en el consumo del viajero nacional, o las próximas medidas que el Gobierno tiene pensado tomar, en especial la relacionada con la subida del IVA, los números que la industria turística nacional va a poder ofrecer en este año, también se van a teñir de rojo.
Por lo demás, el evento de Google, también dio para algunos titulares. Aparte de hacer oficial el fallecimiento inmediato del viajero “no digital” (¿existían?) o de volver a anunciar un cambio de época (estaremos en 2020 y seguiremos con el dichoso cambio) se pusieron de relieve interesantes conclusiones como la focalización del proceso de compra (los viajeros visitan menos páginas webs), el impulso de los hoteleros, en detrimento de las agencias on-line, o el crecimiento del precio, la mejor calidad en la información y, por supuesto, las recomendaciones sociales, como motivadores importantes a la hora de elegir destino.
Por cierto, nos hacemos eco también, y nos alegramos por la parte que nos toca, del aumento de usuarios que buscan información en las webs de los propios destinos, una tendencia que, según dijeron, seguirá creciendo. Qué cunda el ejemplo.
Aún no hay comentarios.




